Mi experiencia en la Universidad

Mi experiencia en la Universidad ha sido fenomenal, al menos hasta el momento. En el post anterior les comentaba como había asistido a la matrícula de la carrera de Negocios junto a mi madre. Ella es muy buena conmigo y siempre me apoya en mis decisiones. Aunque su sueño y el de mi abuela era que me hiciera médico, yo preferí seguir los pasos de mi padre y hacerme empresario. Mi familia ha desarrollado con los años un exitoso negocio de ventas de pasajes para viajes turísticos a todas partes del mundo. Aunque no somos exactamente ricos, lo cierto es que es un negocio familiar muy prospero porque nos ha dado de comer en las últimas décadas. Mi padre es el cabeza de negocio, llevando a su cargo la toma decisiones. Por otro lado, mi madre lleva a su cargo las relaciones públicas de nuestras oficinas en la capital y las tres restantes en las ciudades cercanas. Nuestra idea es ir incrementando nuestro capital a medida que los ingresos lo permitan. Es por ello que a lo largo de los últimos diez años mis padres han emprendido la tarea de abrir las tres oficinas o filiales que les comento.
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Pero el tiempo no pasa por gusto y el año pasado mi padre tuvo un accidente cardiovascular que nos dio el susto de nuestras vidas. Estaba en una reunión de trabajo con unos clientes y de pronto se le comenzó a apretar el pecho. Todos se preocuparon mucho y llamaron a los médicos enseguida. Resultó ser un ataque al corazón que lo dejo en el hospital por al menos un mes. Luego de semejante susto la familia se reunió y tomamos la decisión de sustituir a papá por un tiempo, hasta que se recuperara. De manera unánime decidimos que debía ser mi madre quien asumiera la oficina central de la empresa, y que mi tío Esteban se ocupara de las filiales. De momento las cosas quedaron así, pero pronto todos nos dimos cuenta de que necesitábamos un nuevo líder para nuestra empresa. Tanto mi madre como mi tio estaban muy mayores para asumir tantas responsabilidades, y yo apenas estaba empezando la escuela de negocios. Fue entonces que decidí que en mi tiempo libre iría a la oficina a aprender de los secretos de nuestro negocio. No es tan difícil cuando mi madre me lo explica. Muy pronto pondré tomar las riendas de la empresa.

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